
Creo que ha llegado el momento de reconocer que, aunque tenga mis momentos lúcidos, sigo siendo una niña tonta... Si no, cómo es posible que me emocione tanto cuando llego a casa, enciendo la tele y veo a Anna Scott declarándosele a William, que mantiene su cara de soypanoliperotierno durante toda la escena (incluso durante toda la película), y finalmente la rechaza, para darse cuenta después de que ha cometido el error de su vida y se le declare de la manera más original durante una rueda de prensa que ella concede justo antes de marcharse de Londres para no volver?
No creo q llegue a ver nunca (mierda, nunca digas nunca no vaya a ser) algo así como Soñando, soñando, triunfé patinando, pero a veces llegar a casita y ver una peli ñoña sienta bien.
[PD: Aunque escriba tonterías, creo que sigo sintiéndome muy mal por haber escrito la entrada anterior un par de horas antes de irme al alcampo en un ataque de consumismo feroz de artículos de papelería que realmente no necesito... ]